Ortorexia

La Ortorexia es un Trastorno de Alimentación consistente en la obsesión por consumir alimentos considerados saludables, rechazando todos aquellos que no pueden incluirse en esta categoría desde su punto de vista.

En un principio puede parecer que se trata de un comportamiento adecuado (comer sólo productos sanos y naturales), y que va a resultar beneficioso para el organismo del que lo practica, por ello puede ser complicado su tratamiento, ya que es una conducta deseada en muchos contextos. Sin embargo, puede convertirse en un serio problema y ocasionar graves repercusiones, tanto sobre la calidad de vida como sobre la salud.

¿Cómo puede ser que enfocarse en los alimentos sanos pueda ser malo?

 

 

 

 

La aparente contradicción ha comportado mucho debate, pero es importante tener en cuenta que el énfasis está en ser una obsesión enfermiza. Y, por supuesto, una persona puede tener una obsesión enfermiza con algo que es sano para las demás., como por ejemplo también en la adicción al ejercicio, al trabajo, etc.


La Ortorexia puede comenzar con un inocente intento de comer más saludable, pero el ortoréxico se vuelve más y más obsesivo por qué y cuánto comer, se va fijando en la calidad y la pureza de los alimentos y, poco a poco, en cómo hacer frente a los deslices. Cada día es un día para comer bien donde la autoestima se idenifica totalmente en la exigencia de su dieta y con frecuencia se siente superior y más fuerte respecto a otros, especialmente en lo que respecta a la alimentación.

 

 

Su dieta en realidad puede ser poco saludable, ya que los problemas nutricionales dependen de la dieta específica que la persona se ha impuesto a sí misma y esta puede estar muy carente de grasas, proteínas, etc. Poco a poco su alimentación también va careciendo de intuición o escucha del cuerpo para sentir cuándo o qué necesitan comer, que es sustituida por una imposición estricta de alimentos y horarios.  Aparecen evidentes problemas sociales, ya que hay una tendencia a aislarse socialmente debido a que su vida gira alrededor de la comida y es muy difícil compaginar esa exigencia con los encuentros sociales que tantas veces conllevan estar en restaurantes, compartir alimentos, etc.

Vulnerabilidad

 

Las personas más vulnerables las encontramos en aquellas con fuerte exigencia consigo mismas y con los demás, con un carácter estricto, a las que les gusta y se sienten cómodas planificando y llevando un control exhaustivo sobre su vida y sus actividades cotidianas, tolerando mal la frustración que supone que las cosas no salgan comoestaban planeadas. También son más propensas las mujeres y las personas jóvenes y, en general, todos aquellos excesivamente preocupados por su físico, ya que la decisión de ingerir “sólo alimentos sanos” está asociada a conseguir y mantener una buena imagen corporal.

 

También hay vulnerabilidad en aquellas que padecen un Trastorno Obsesivo Compulsivo en algún grado, así como aquellas que han sufrido otro Trastorno de Alimentación.

 

Los deportistas constituyen otro grupo de riesgo debido a que cuidan especialmente su alimentación, o la adaptan a su tipo de entrenamiento, de forma que terminan por consumir únicamente aquellos alimentos que consideran adecuados para fortalecer sus músculos o mejorar su rendimiento físico.

 

Hoy en día, hay un alto índice de casos de Ortorexia debido funtamentalmente al aumento de la identificación con las Redes Sociales y lo que se muestra en las mismas, al cada vez más acusado culto a un determinado tipo de cuerpo, y a una alimentación determinada y condicionada por las modas.

Más información

 

Puedes encontar más información en European Food Information Council

Ortorexia nerviosa – Cuando comer sano deja de ser sano -